Bienvenidos a 2012 año que, según las creencias Mayas, significaría un cambio en el pensamiento. Con lo que veo día a día no dudo que aquellos ancestros nuestros tengan la razón ya que nos encontramos viviendo una nueva era que va más allá de lo que nuestro país haya vivido con anterioridad. Organización a través de redes sociales; comunión y solidaridad entre las personas que aspiramos por un verdadero cambio que conlleve a otra forma de gobernarnos en el país es lo que se percibe en el país en estos momentos y me siento orgulloso de ser parte de ello.
Somos ciudadanos conscientes del daño que han causado los gobiernos pasados a nuestro país. Somos personas que estamos cansadas de que los gobernantes hagan las leyes conforme a sus intereses y no a los del pueblo. Somos civiles; personas que formamos parte de una comunidad política dominada por unos pocos que no representan al pueblo de nuestro país. Somos eso y mucho más y nuestro poder comienza a verse conforme transcurren los días, por lo tanto, tenemos el privilegio -y la obligación- de llevar una real información a quienes no gozan de ella. Somos personas que podemos definir una elección no sólo a través de un voto que, siendo sinceros, no representa la democracia que nos merecemos. La democracia por la que estamos comenzando a luchar es aquella donde el pueblo es escuchado y sus intereses se anteponen a los de la clase política y los medios; aquella de la cual realmente nos sintamos orgullosos y que sirva de ejemplo para otros países; simplemente, es aquella en la cual el diálogo lleve a un consenso y, a través de este, surjan las políticas necesarias a implementarse en nuestra nación.
Es un hecho que el mexicano ya esta cansado de su realidad y -más que de ésta- de sus políticos e instituciones quienes tienen cierta culpa ya que ,dirían muchos, son culpables por las malas políticas que han implementado y que han llevado a nuestro país a pique. Cierto o no, la consideración que le de cada uno de nosotros es lo fundamental ya que cada quien tiene su opinión y el derecho de defender sus posturas, sin embargo, una realidad es cierta: la culpabilidad también corre de parte del pueblo ya que no se ha sabido informar como debe ser, quizá por desinterés o por no contar con otro medio que le informe, pero así ha sido y -probablemente- así seguirá hasta el momento en que los mexicanos -cansados de toda la manipulación mediática a la cual hemos sido sometidos- nos levantemos en una protesta de escala nacional como la que veremos el sábado próximo (19).
Muchos aún preguntan porque protestar, dicen que motivos sobran siempre y que por eso somos unos agachados. Que vivimos protestando porque el gobierno no nos debe dar todo y eso es lo que buscamos a través del hecho de protestar. Mentira mas falsa la que dicen algunas personas es lo que pienso! Se protesta porque se necesita, porque es necesario hacer eco y porque es un medio por el cual tienes la capacidad de transmitir tu idea o necesidad a otros sectores de la población. En este momento de la realidad nacional, estamos viendo protestas contra los candidatos presidenciales que surgen de sectores poblacionales que hace 10 años no hubiéramos imaginado y eso debe ser aplaudido por lo que representa: una nueva etapa donde los políticos ya nos deberán entregar cuentas o atenerse a la satanización y al repudio generado por los resultados de su trabajo.
Repudio que bien se han ganado con su desinterés hacia la sociedad y la búsqueda del enriquecimiento personal y de sus allegados. Repudio acarreado por años debido a las administraciones que los han representado a nivel nacional. Repudio generado por lo que representa el político de hoy en día: promesas, compromisos y nada más. En pocas palabras, los mexicanos protestamos en estos momentos porque repudiamos nuestro pasado más actual. El pasado determinado por la partidocracia de donde hemos visto surgir a las peores personas y llegar al gobierno, eso es lo que por lo que protestamos y lo que -al menos yo- repudio.
Por lo tanto, es momento de enviarle un mensaje a aquellos en el poder, aquellos que ven con desdén que nos expresemos en contra de los políticos aludiendo excusas creíbles únicamente por los desinformados. Es el momento de generar cambios desde el derecho que nos da la ciudadanía, respetar a aquellos que sigan casados con su ideología y buscar -a través de movimientos civiles- el futuro democrático que merecemos para nuestro país. Y, por sobre todas las cosas, demostrar que el pueblo de México ya no es el mismo de antes; el de los tiempos en que la intimidación y la represión eran el pan de cada día.





